El pasado 12 de septiembre se cumplieron 50 años desde la detención y posterior desaparición forzada de Luis Eduardo Vega Ramírez, dirigente de la Confederación Campesina Ranquil (oriundo de Teno, según los datos que posee el Registro Civil), a manos de colaboradores del régimen militar.

Los testimonios recabados por la policía han logrado establecer que en 1975, Vega fue llevado desde su casa en la Población Dragones de Curicó hacia un centro clandestino ubicado en las inmediaciones de la capital provincial, sin que a la fecha sea encontrado con vida o sus restos.

Los aprehensores se habrían identificado en el domicilio de la víctima como miembros de un servicio de inteligencia local, dejando aviso de un supuesto traslado del detenido a Santiago para «proseguir con las investigaciones».

En base a los antecedentes disponibles, la Comisión Rettig declaró su convencimiento de que la desaparición de Vega «fue obra de agentes de Estado, quienes violaron así sus derechos humanos».

Al día de hoy, el caso judicial está archivado, sin responsables.

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